Tuesday, November 29, 2011

La Canoa de Papel


I Génesis de la Antropología Teatral.
Se dice a menudo que la vida es un viaje, un camino individual que no implica necesariamente cambios de lugar. Los que mutan a una persona son los acontecimientos y el fluir del tiempo.
Todas las culturas han determinado momentos que señalan la transición de una a otra etapa de este viaje. En cada cultura existen ceremonias que acompañan los nacimientos, establecen la entrada del adolescente a la edad adulta, celebran la unión entre el hombre y la mujer. Solamente una etapa no se conmemora: el volverse viejo.
Mi viaje a través de esta cultura fue hermoso, aunque salpicado de profundos dolores. En el viví una experiencia limite que, en aquellos tiempos, no ocurría en el anonimato de un hospital sino en la intimidad familiar: de pie, al lado de su lecho, asistí a la larga agonía de mi padre.
De este modo durante mi viaje de emigrante, se forjaron los instrumentos para mi oficio de director: alguien que, alerta, escruta la acción del actor. Con estos instrumentos aprendí a ver, a individualizar en qué lugar del cuerpo nace un impulso, como se mueve, según que dinamismo y trayectoria.

II Definición.
La Antropología Teatral es el estudio del comportamiento escénico pre-expresivo que se encuentra en la base de los diferentes géneros, estilos y papeles, y de las tradiciones personales o colectivas.
La utilización extra-cotidiana del cuerpo-mente es aquello que se llama "técnica".
Las diferentes técnicas del actor pueden ser conscientes y codificadas; o no conscientes pero implícitas en el quehacer y en la repetición de la practica teatral. El análisis transcultural muestra que en estas técnicas se pueden individualizar algunos principios-que-retornan. Estos principios aplicados al peso, al equilibrio, al uso de la columna vertebral y de los ojos, producen tensiones físicas pre-expresivas. Se trata de una cualidad extra-cotidiana de la energía que vuelve al cuerpo escénicamente "decidido", "vivo", "creíble"; de este modo la presencia del actor, su bios escénico, logra mantener la atención del espectador antes de transmitir cualquier mensaje.
 La Antropología Teatral dirige su atención a este territorio empírico para trazar un camino entre las diversas especializaciones disciplinarias, técnicas y estéticas, que se ocupan de la actuación.
La Antropología Teatral indica un nuevo campo de investigación: el estudio del comportamiento pre-expresivo del ser humano en situación de representación organizada.


III Principios Que retornan.
La Antropología Teatral es un estudio sobre el actor y para el actor. Es una ciencia pragmática que resulta útil cuando el estudioso llega a través de ella a "palpar" el proceso creativo y cuando, durante éste, el actor incrementa su libertad.
Consideremos, para comenzar, dos categorías de actores que comúnmente se identifican como "Teatro Oriental" y "Teatro Occidental". Es una diferenciación errada. Para evitar falsas asociaciones con áreas culturales y geográficas concretas, invertiremos la brújula y la usaremos de modo imaginario hablando de un Polo Norte y un Polo Sur.
El actor del Polo Norte es aparentemente menos libre. Modela su comportamiento escénico según una red de reglas bien experimentadas que definen un estilo o un género codificado.
En principio sin embargo, todo actor que ha elegido este tipo de teatro se debe adecuar, e inicia su aprendizaje despersonalizándose. Acepta un modelo de persona escénica establecido por una tradición. La personalización de este modelo será la primer señal de su madurez artística.
El actor de Polo Sur no pertenece a un genero espectacular caracterizado por un detallado código estilístico. No tiene un repertorio de reglas taxativas a respetar.
Inicia su aprendizaje a partir de las dotes innatas de su personalidad. Usara como punto de partida las sugerencias que derivan de los textos a actuar, de las observaciones del comportamiento cotidiano, de la emulación en la confrontación con otros actores, del estudio de los libros y los cuadros, de las indicaciones del director. El actor del Polo Sur es aparentemente más libre, pero encuentra dificultades mayores al desarrollar en modo articulado y continuo la calidad de su artesanía escénica.
Contrariamente a lo que pareciera a primera vista, es el actor del Polo Norte el que tiene mayor libertad artística mientras que el actor del Polo Sur queda fácilmente prisionero de la arbitrariedad y de una excesiva falta de puntos de apoyo. La libertad del actor del Polo Norte se mantiene en el interior del género al que pertenece y se paga con una especialización que hace difícil salir del territorio conocido.
 La técnica es un uso particular del cuerpo. Este se utiliza de manera sustancialmente diferente en la vida cotidiana y en las situaciones de representación.
Las técnicas cotidianas son tanto más funcionales cuanto menos se piense en ellas. Por esto nos movemos, nos sentamos, trasladamos los pesos, besamos, señalamos, asentimos y negamos con gestos que creemos "naturales" y que en cambio son determinados culturalmente.

Las técnicas extra-cotidianas se basan, por el contrario, sobre el derroche de energía. A veces hasta pareciera sugerir un principio opuesto respecto del que caracteriza las técnicas cotidianas, el principio del máximo uso de energía para un mínimo resultado.
Imagen: Diferencia entre teatro oriental y teatro occidental. (Observaciones entre las posturas que toman los actores cotidianas y extra-cotidianas).

IV Apuntes para los perplejos (y para mi mismo).
El tiempo decidirá el sentido y el valor de nuestras acciones.
El tiempo, en realidad, son aquellos que vendrán después de nosotros.
Hacer teatro quiere decir practicar una actividad en busca de sentido.
Existe un anonimato, el del vacío, obtenido en primera persona, compuesto no por lo que se sabe, sino por lo que yo sé.
La materia prima del teatro no es el actor, el espacio, el texto, sino la atención, la mirada, es escuchar, el pensamiento del espectador. El teatro es el arte del espectador.
Kraft quiere decir fuerza, poder.
Sats puede traducirse con las palabras "impulso", "preparación", "estar listo a..."
Decía al actor "No tienes sats", o "Tu sats no es preciso", "Marcas demasiado los sats".
 Estas dos palabras guiaron el trabajo y bastarían para explicar los resultados que mis compañeros y yo hemos obtenido. A esto podríamos reducir el "método" del Odin Teatret.
 La Antropología Teatral es en el fondo un modo de desarrollar en términos objetivos aquellos conocimientos para los cuales, en la práctica de nuestro grupo solo se necesitan dos palabras por si vagas.
Lo que en nuestra cultura ha bloqueado muchas veces el conocimiento sobre el actor ha sido la presunción de saber.

V Energía, igual pensamiento.
Para el actor la energía no se presenta bajo la forma de un qué sino de un cómo.
Cómo moverse. Cómo permanecer inmóviles. Cómo poner-en-visión su presencia física y transformarla en presencia escénica y por tanto, en expresión. Como hacer visible lo invisible: el ritmo del pensamiento.
Tener energía quiere decir para un actor saber cómo modelarla. Para tener un idea y vivirla como experiencia, debe modificar artificialmente los recorridos, inventando esclusas, diques, canales. Son las resistencias contra las que presiona la intención -consciente o intuitiva-  las que permiten su expresión. Todo el cuerpo piensa-actúa con otra cualidad de energía. Un cuerpo-mente en libertad que afronta la necesidad y los obstáculos cuidadosamente dispuestos, sometiéndose a una disciplina que se transforma en descubrimiento.
 La inteligencia del actor es su vitalidad, su dinamismo, su acción, su tendencia, su energía. Un sentimiento que vive y provoca en el, hasta cierto punto debido al habito, una mirada en profundidad, una condensación de su sensibilidad, una conciencia de sí. Es el pensamiento-acción.
La inmovilidad es la norma, el movimiento es un acontecer.
La palabra y el acontecer son estados anormales. Cada movimiento debe surgir y emanar de la inmovilidad, que es el fondo sobre el cual se diseña el movimiento.
 La energía puede quedar suspendida en una inmovilidad en movimiento.


VI El cuerpo dilatado Apuntes sobre la búsqueda del sentido.
El teatro puede ser una expedición antropológica que abandona los territorios obvios, los valores conocidos por mi y por todos, los lugares donde tender la mano es señal de saludo, donde alzar la voz es síntoma de irritación, donde comedia significa espectáculo alegre y donde tragedia significa espectáculo que hiere.
Humildad del actor que, paciente, acepta no ser el ónfalo de la gente que lo circula.
Los ejercicios de training físico permiten desarrollar un nuevo comportamiento, un modo diferente de moverse, de actuar y reaccionar, una destreza determinada. Pero esta destreza se estanca en una realidad unidimensional si no alcanza la profundidad del individuo.
El comportamiento del pensamiento es visible en las peripecias de las historias, en sus cambios imprevistos, cuando pasan de mano en mano, de una mente a otra. Del mismo modo sucede en el proceso creativo teatral; tampoco en este caso los cambios imprevistos ocurren en la cabeza de un artista solitario, sino que comprometen a distintos individuos que interaccionan teniendo un mismo punto de partida.
La acción del pensamiento no funciona en el aprendizaje como funciona en la situación creativa y en el bios escénico: a través de la dialéctica entre orden y desorden.
Así como el comportamiento extra-cotidiano del actor puede revelar las tenciones escondidas bajo el diseño de movimientos, el espectáculo puede ser la representación, no del realismo de la historia, si no de su realidad, de sus músculos y sus nervios, de su esqueleto y de lo que solo se ve en una historia descarnada: las relaciones de fuerza, los ímpetus socialmente centrífugos y centrípetos, la tención entre libertad y organización, entre intención y acción, entre igualdad y poder.
Lo que el teatro dice con palabras no es, en el fondo, muy importante. Lo que cuenta es revelar relaciones, mostrar la superficie de la acción y, al mismo tiempo su interior, las fuerzas que están obrando y que se oponen, el modo en el cual la acción se divide en sus polaridades, los caminos por los cuales se realiza y aquellos por los cuales padece.

VII Un teatro construido sin piedras ni ladrillos.
¿Qué es el teatro? ¿Un edificio?
 El teatro son los hombres y las mujeres que lo hacen.
El actor del que habla Craig no es el hombre o la mujer con su naturaleza y espontaneidad. Es aquel individuo que incorpora una arquitectura en movimiento: una Forma.
Este es el teatro que precede al Drama y a cualquier edificio teatral. Es la arquitectura en movimiento, en la que el actor vive su propia autonomía: un teatro construido sin piedras ni ladrillos.
En términos menos figurados y más concretos: es el nivel de organización pre-expresivo del actor.
Para un actor trabajar a nivel pre-expresivo quiere decir modelar la calidad de su propia existencia escénica. Sin eficacia a nivel pre-expresivo un actor no es un actor. Puede vestir las prendas los gestos, las palabras y los movimientos de un personaje pero sin una acabada presencia escénica es solo prendas, gestos, palabras, movimientos. Todo lo que hace significa solo lo que debe significar y nada más.
El nivel pre-expresivo es, por tanto, un nivel operativo; no es un nivel que pueda ser separado de la expresión, sino una categoría pragmática, una praxis que durante el proceso intenta desarrollar y organizar el bios escénico del actor y hace aflorar nuevas relaciones e inesperadas posibilidades de significados.
"El cuerpo conduce, la mente lo sigue". Y otros dicen "Es el cuerpo el que piensa, los hombros, los codos, las rodillas, la espalda..."
La expresión "cuerpo-mente" no es una expresión expeditiva para indicar la obvia inseparabilidad entre uno y el otro.
La pre-expresividad es sólo uno de los niveles de organización de la técnica del actor.
Una partitura de acciones físicas y vocales cuya precisión de los detalles este fijada de manera ineludible obliga a una disciplina que parece negar el libre fluir de la vida, la espontaneidad del actor, incluso su individualismo.
El actor modela la forma por la cual es modelado.

VIII Canoas, mariposas y un caballo.
Las canoas luchan ligeras contra corriente, atraviesan el rio, pueden alcanzar la otra orilla, pero nunca se puede saber de qué manera se acogerá y utilizara su carga.
"La especificidad del teatro es el contacto vivo e inmediato entre el actor y espectador; es necesario encontrar una estructura espacial unificadora para actores y espectadores, sin la cual el contacto queda librado al azar; el espectáculo es la chispa que salta por el contacto entre dos Conjuntos: el de los actores y el de los espectadores; el director modela conscientemente el contacto entre Conjunto de los actores y el Conjunto de los espectadores para acertarle a un arquetipo y, por tanto, al <<inconsciente colectivo>> de los dos Conjuntos; la toma de conciencia de los dos Conjuntos en relación al arquetipo se produce a través de la dialéctica de apoteosis e irrisión"
 El lenguaje físico del teatro, esta lengua material y solida (...) consiste en todo lo que ocupa la escena, en todo lo que puede manifestarse y expresarse materialmente sobre una escena y que se dirige en primer lugar a los sentidos, en vez de dirigirse ante todo al intelecto, como hace la lengua de la palabra.
Aquí no hacemos "poesía". La poesía está en el espacio.


videoBibliografía:
La canoa de papel
1992 Eugenio Barba
         Grupo Editorial Gaceta, S.A.

Traducción: Rina Skeel


Por: Berenice Pérez y Melina Pérez 

2 comments:

  1. Hola, estoy buscando la Canoa de papel completa, no sabes dónde la pueda conseguir, saludos :D

    ReplyDelete